5/4/15

Calendario de Vacunación para un perro



1. Examinar al animal y desparasitarlo. 

2. A partir del mes y medio se puede poner la primera vacuna PUPPY contra parvo y moquillo.

3. Con dos meses o despues de quince dias de la primera vacuna se inocula la DHPPI contra parvo-moquillo, leptospirosis, hepatitis y tos de perreras.

4. A los quince dias repetimos la misma dhppi y ponemos el microchip.

5. A los seis meses contra la rabia.

Cachorro y las dificultades de la "infancia"



En esta ocasión nos centraremos en su progresivo desarrollo físico, su comportamiento y los cambios que experimentará este, su interacción con los alrededores y la percepción de su entorno.
Se trata de un periodo muy importante de su vida, al estar prácticamente listo para empezar a disfrutar de experiencias fuera del entorno familiar. Aunque esto puede resultarle tremendamente divertido, también puede plantear enormes retos; recuerde que su edad, si la equiparamos con la humana, se corresponde con la de un niño muy pequeño. Así pues, es preciso que aprenda a ayudarle a adaptarse de la mejor forma posible a un mundo que, de repente, es mucho más grande. 


Desarrollo de la personalidad

¿Cuántas veces hemos oído expresiones como "es todo un personaje" referidas a un perro? Efectivamente, los perros desarrollan sus propias características y peculiaridades, y es precisamente en este periodo de su vida como cachorros (entre los 4 y los 6 meses, más o menos) cuando su personalidad empieza a definirse. 

Descubrir que se dispone de cierta independencia puede ser tan interesante y divertido para un cachorro joven como lo es para un niño pequeño. Es la época en que empezará a poner a prueba de verdad su paciencia, quizás ignorando órdenes aprendidas recientemente, comportándose de forma traviesa en busca de atención, o incluso infligiéndole algún que otro mordisco a usted o a otros miembros de su familia. Es el medio que tiene para desafiar su autoridad, y tendrá que ser firme y paciente con él. Mientras dure esta etapa, refuerce las órdenes e ignore su necesidad de atención (brevemente, durante el periodo inmediatamente posterior a un incidente). Necesita reafirmar de forma continua ante el cachorro su papel como jefe de la manada, algo que él llegará a asimilar con el tiempo. 

Además, comprenda que sus acciones podrían deberse no solamente a un ánimo travieso, sino también a los cambios físicos que está experimentando. La masticación, sin ir más lejos, puede plantear verdaderos problemas a estas edades, ya que el proceso de dentición se prolonga hasta los 6 meses de edad, aproximadamente. Así pues, asegúrese de que disponga de objetos adecuados para masticar y mantenga los demás fuera de su alcance.

Hay que establecer los límites

Debido a su instinto natural, es casi seguro que su cachorro tratará de dominar siempre que tenga la oportunidad. Este comportamiento puede manifestarse de varias formas, y deberá reaccionar frente a cada una ellas de manera rápida y sistemática, para que el cachorro se de cuenta de que no se trata de un comportamiento aceptable. Esto se debe a que una parte de él empieza a desarrollar una cierta "conciencia social" y a distinguir entre comportamientos aceptables y no aceptables. Por ejemplo, si no quiere que se siente en una silla o duerma en un lugar determinado, no permita que lo haga. Si cambia las reglas de repente, el cachorro no lo entenderá. Así pues, cámbielo de sitio cada vez, hasta que no se moleste en intentarlo siquiera.

A medida que su tamaño vaya a más, es posible que trate de dominar físicamente, en particular si hay niños cerca. En esta etapa, es necesario moderar los retozos y juegos bruscos con que podía disfrutar cuando era un cachorro pequeño, a fin de que comprenda cuáles son los límites aceptables para la diversión.


Acerca de la comida


Eso sí, cuidado con las recompensas comestibles. En primer lugar, porque debe conseguir que su perro las aprecie, cosa que no hará si las consigue a todas horas. En segundo, porque su perro debe seguir un patrón de alimentación regular, al que deberá acostumbrarse. Por último, porque es necesario que vigile su peso y compense su ingesta de calorías con ejercicio para garantizar que crece al ritmo adecuado.

Durante esta fase, es posible que el cachorro 'defienda la comida' y tema que su ración peligra cuando hay alguien cerca de su comedero. Debe lograr que se acostumbre a comer en su presencia, de modo que esa rutina no se convierta en un momento de dominación o agresión.

Si lo considera adecuado, puede probar a ponerse a su lado mientras come, y añadir alimento al comedero con la mano, para que el cachorro reconozca que no está quitando, sino dando. Cuando el cachorro esté relajado, levante con cuidado el comedero, añada más alimento, y deposítelo de nuevo en el suelo. Una vez que su mascota se acostumbre, puede intentar aproximarse desde una distancia corta y repetir el proceso. Con este proceso está ganándose su confianza, estableciendo sin imposiciones el control sobre el proceso alimenticio y tranquilizándolo, al demostrarle que con su presencia no saldrá perdiendo.

Solo en casa

He aquí una situación que puede convertirse en un desafío tanto para usted como para su cachorro. Desde luego, a él no le va a gustar ni una pizca. Y usted seguramente se sienta un poco culpable. Sea como sea, todos los cachorros y perros tienen que acostumbrarse a quedarse solos, porque esto ocurrirá en ocasiones o, incluso, de forma inevitable cada día. Así pues, tanto usted como él deberán habituarse, y la mejor manera de conseguirlo consiste en alargar gradualmente el tiempo de ausencia.

La clave para el cachorro es la seguridad: necesita estar seguro de que regresará, es lo más importante del mundo para él. A fin de que el cachorro gane confianza y se acostumbre a quedarse solo, empiece por ausentarse un momento y vaya prolongando el tiempo cada vez.

Puede empezar quedándose un rato en otra habitación. Consiga que se acostumbre totalmente a esta situación antes de dar el siguiente paso: salir de la casa mientras él se queda dentro durante unos minutos. Al igual que antes, vaya incrementando gradualmente la duración de su ausencia hasta que el cachorro se encuentre a gusto quedándose solo, al estar seguro de que usted regresará en un momento dado.

Intente que el tiempo que pase solo le resulte lo más cómodo posible. Para ello, asegúrese de que tenga la oportunidad de hacer sus necesidades de antemano, que tenga un lugar donde dormir y agua suficiente para beber.

Preparación para salir al exterior

Muy pronto, el mundo que se extiende más allá de la puerta de su casa se convertirá en una parte esencial de la rutina de su cachorro, a medida que se convierte en adulto. Para él se trata de una nueva dimensión, asociada a multitud de nuevos espacios, visiones, sonidos y, especialmente, olores, que le resultarán fascinantes. No obstante, algunas de estas nuevas experiencias podrían asustarlo al principio, por lo que debe tratar de facilitarle esta transición al exterior.

Los ruidos y los objetos nuevos suponen un reto especial para su cachorro, dado que se encuentra en una fase en la que su cuerpo está creciendo y cambiando, y sus sentidos están particularmente despiertos. Quizás ya haya vivido el primer encuentro de su cachorro con la aspiradora... ¡Imagínese su reacción la primera vez que un coche o un camión pase a su lado!

Es muy importante que el cachorro se vea inmerso cuanto antes en nuevas experiencias con el entorno, tantas como sea posible, de modo que se familiarice rápidamente con ellas y las acepte como parte de la vida cotidiana. Puede ayudarle tranquilizándolo cada vez que reaccione con inquietud, mostrándole que, en esas circunstancias, la novedad no supone una amenaza para su seguridad. Preséntele gradualmente nuevos sonidos y objetos para que aprenda a reconocerlos y se acostumbre a la idea de que las cosas nuevas no representan necesariamente una amenaza.

De nuevo, se trata de una fase que está atravesando y, con el tiempo, adquirirá mayor confianza y estará más tranquilo ante nuevos descubrimientos.

Altura , peso , caracter del Schnauzer



Mucha gente me ha preguntado sobre la altura , peso , carácter del Schnauzer y aquí les dejo la información :

Altura:


La altura mínima que deben poseer los Schnauzer Miniaturas es de 30 cm y 35 cm como máxima. 


Peso:


El peso de los Schnauzer Miniatura oscila entre un mínimo de 4,5 Kg y un máximo de 7 Kg. 


Caracter:


Aunque no tenga el tamaño, el Schnauzer miniatura es un perro de trabajo, de guardia, es un animal sumamente fiel y cariñoso con sus dueños, y muy inteligente, nunca debe poseer un carácter tímido , agresivo, inseguro o temeroso. 

Alimentos balanceados ideales para el Schnauzer






Hay diversas variedades y marcas de alimento balanceado para los perros y/o gatos, pero muchos se oponen a algunos ya que hacen experimentación en animales (estoy totalmente de acuerdo con oponerse) y gente irresponsable puede llegar a darle cualquier marca de alimento a su mascota.
Si usted tiene un Schnauzer, lo ideal es el Royal Canin. El veterinario le irá indicando cuanta cantidad debe darle diariamente y cuanto le duraría una bolsa de un kg. 4 programas nutricionales a medida, MINI,MEDIUM, MAXI y GIANT, basados no solo en función del tamaño, la edad, la actividad y el estado fisiológico de cada especie de perro, sino también en sus principales sensibilidades. 

Nota:
Royal Canin Started desde el destete hasta los dos meses de edad.
Royal Canin Junior de 2 a 10 meses de edad.
Royal Canin Adult de 10 meses 8 años de edad.
-Estas notas dependen si su perro es de 1 kg a 10 kg, es decir, tamaño “Mini”-

Agresión en perros



Problemática social de la agresividad



El comportamiento agresivo de los perros siempre ha sido un problema social de importancia. Esto se debe a que un perro agresivo puede poner en peligro la integridad física de una persona, llegando en casos extremos a ocasionarle la muerte.


Desde sus inicios la medicina veterinaria ha enfocado el problema de la agresión desde un punto de vista exclusivamente sanitarista. Dicho enfoque no merece ningún tipo de objeción ya que gracias al mismo se controló una enfermedad zoonótica de extrema gravedad: la rabia. Sin embargo debido a que el único procedimiento metodológico utilizado en los casos de perros mordedores es la denominada "observación antirrábica", la agresión canina en sí misma sigue siendo un problema social relevante.


Según el Ministerio de Salud de la Nación Argentina, se reportan al año alrededor de 60.000 mordeduras de perros (casi siete por hora). La mitad de las agresiones se produce contra chicos menores de 14 años y la mayoría de los mordedores son mascotas de la familia o animales que tienen dueño. Vale la pena remarcar que un informe de la provincia de Buenos Aires considera que alrededor el 70% de las mordeduras no se denuncian. Un estudio realizado en Pensilvania, Estados Unidos, mostró que sobre un total de 3.000 niños en edad escolar el 45% habla sido mordido por un perro durante su vida; de ellos el 30% había sido mordido por su propio perro (2). En Argentina en un estudio realizado en Capital Federal y Gran Buenos Aires el 30% de los propietarios de perros manifestó que sus animales habían manifestado episodios agresivos (1).


A su vez, resulta frecuente que muchos propietarios de perros deban someter a sus animales a más de una observación antirrábica a lo largo del tiempo debido a que los perros repiten episodios agresivos. Esto se debe a la falta de un diagnóstico y por ende de un tratamiento adecuado del problema en cuestión.


Esta realidad nos indica que resulta de imperiosa necesidad ampliar el enfoque acerca del comportamiento agresivo en los perros. Para ello es necesario comprender que la agresión de los perros hacia los seres humanos es un fenómeno complejo que incluye numerosas variables (genética, orgánica, aprendizajes, vínculo con los humanos, etc.), que puede ser de diversos tipos (agresión jerárquica, irritable, por temor, sobre protectora, por causas orgánicas o funcionales, etc.) y que no sólo puede ser el vehículo de transmisión de una zoonosis sino que debería ser considerada una zoonosis en si misma.


Por todo lo expuesto sólo un enfoque global del problema de la agresión podrá aportar elementos que contribuyan a minimizar dicho problema y así mejorar el bienestar tanto de los propietarios de perros como de los que no lo son y por supuesto el de los propios perros.

Agresividad animal

Comportamiento agresivo del perro



De todos los comportamientos indeseables que presentan los perros, la agresividad es el único que puede poner en serio riesgo la integridad física e incluso la vida de una persona. Por tal motivo, es la conducta por la cual más frecuentemente los propietarios consultan a los especialistas en comportamiento animal.

Hace algunos años, cuando los conocimientos acerca del comportamiento canino eran escasos, se pensaba que si un perro mordía a una persona se debía sólo a que el animal padecía alguna enfermedad, más precisamente, rabia.

Si bien algunas veces ésa era la razón del comportamiento agresivo, en la mayoría de los casos respondían a causas totalmente diferentes.

A pesar de que en la actualidad existen muchos lugares en los que no se diagnostican casos de rabia canina desde hace varios años, siguen existiendo situaciones en las que los perros agreden a los seres humanos. Los animales suelen no ser los únicos responsables ya que en muchos casos esta reacción responde al total desconocimiento que la mayoría de las personas tiene acerca del comportamiento de los perros y también a que muchas conductas agresivas son estimuladas, consciente o inconscientemente, por los propietarios.

Uno de los aspectos que hay que tener en cuenta es que la mayoría de los comportamientos agresivos de los perros son normales y no verdaderas patologías, aunque por supuesto existen conductas agresivas anormales, de origen orgánico. En una especie social como la de los perros, que actúa a partir de un sistema jerárquico, que caza en grupo y que realiza la mayoría de sus actividades coordinadamente, el orden es una premisa fundamental. Este orden es establecido sobre la base de diferentes interacciones en las que la agresividad suele ser un componente importante. A su vez, es a través de la agresividad que los animales defienden sus territorios de extraños.

La agresividad es considerada además una característica positiva en muchas razas de perros, especialmente en aquellas destinadas a proteger el territorio o la familia. También en muchos casos este comportamiento es estimulado en forma individual por muchos propietarios. Si un perro agrede e incluso lesiona a un delincuente que pretendía ingresar en nuestro domicilio, será calificado como un héroe. Pero si el mismo perro agrede a un amigo que venía de visita será considerado como un individuo peligroso al que hay que sacar de la casa. Un ejemplo más de que los perros muchas veces son víctimas de nuestras propias incoherencias.

Finalmente, todo propietario de un perro debe saber que no existe un tratamiento universalmente válido para los perros agresivos, ya que la agresividad es un comportamiento sumamente complejo. Dado que puede responder a muchas causas distintas, en cada caso será necesario que un profesional especializado diagnostique adecuadamente el tipo de agresión que presenta el animal.

Debido a que detallar todos los tipos existentes demandaría varios capítulos, sólo mencionaré, a título informativo, algunos de ellos y me referiré más detalladamente a los dos más comunes: la agresión por dominancia y la agresión sobreprotectora y maternal. Entre las consideradas normales se pueden mencionar la agresión por competencia, territorial, por miedo y por dolor, mientras que son consideradas anormales la agresión por hidrocefalia, por hipotiroidismo y por epilepsia agresiva, entre otras.

Adolescencia del cachorro



Su cachorro suele comenzar la fase adolescente tras cumplir seis meses, o más en el caso de razas grandes y muy grandes. Esta época puede ser muy difícil para los dueños, por lo que le ofrecemos algunos consejos sobre cómo ayudar a su cachorro durante dicha etapa.


Cada raza madura en una época distinta


Según la raza y el tamaño de su perro, a los seis o siete meses podría estar en una edad similar a la infancia (razas muy grandes) o la adolescencia humana (razas pequeñas). Es importante tener esto en cuesta al tratar de corregir su comportamiento, porque aunque su perro grande parezca estar creciendo, en realidad es como un niño que desea explorar los límites de lo que puede y no puede hacer. 

También tiene que estar preparado para un periodo largo de adolescencia (entre uno y dos años) si su perro es de raza grande o muy grande. Los perros más pequeños maduran más rápidamente, por lo general en un año, algo bueno en muchos sentidos, pero desde ese momento buscan imponer su autoridad. 

Los cachorros solo quieren divertirse

Tanto si pertenecen a un raza grande como a una pequeña, lo único que buscan los cachorros, durante al menos los dos primeros meses, son actividades que les resulten divertidas física y mentalmente. Tenga esto en cuenta y piense en cómo garantizarle dicho entretenimiento, o será él quien se encargue de procurárselo con actividades que quizá a usted no le resulten tan divertidas. 
Su cachorro está lleno de energía a esta edad. Seguramente, le parecerá como si tuviera dos estados de ánimo opuestos: aletargado y rebosante de energía. Si no está durmiendo, está rebosante de energía y siempre buscando algo que hacer, pensando alguna travesura, buscando alguien o algo con que jugar. Esta conducta es perfectamente natural para un perro joven. Ser consciente de este comportamiento le ayudará a pensar en cómo darle el estímulo que necesita. 

Ejercicio y juego estructurados

Concretar horas para el ejercicio ayudará a que su cachorro se acostumbre a una rutina. Apreciará sus sesiones de actividad y conseguirá desarrollar un programa para su día, con horas de descanso tras haber gastado gran parte de lo que podría parecerle una energía inagotable. Piense en lo que realmente puede hacer, es joven y sus articulaciones, huesos y músculos no se han desarrollado del todo, así que no lo fuerce, especialmente si es de una raza más grande y menos madura. 

Sea paciente

Si a esta edad premia su obediencia y sus habilidades, estará estimulándole mentalmente y reafirmando su autoridad durante una fase muy importante en su vida. No obstante, no se frustre si su cachorro parece olvidar o simplemente ignorar todo lo que le ha enseñado, porque no es así, solo estará probando si puede ignorar sus órdenes, igual que lo haría un adolescente. Si esto sucede, tiene que mostrarse firme, paciente y tranquilo. 

Conducta destructiva

Esto puede ser un problema en algunos perros jóvenes, que se dedican a morder zapatillas, devorar joyas o arañar muebles. Esta conducta puede obedecer a varias razones. Una de ellas puede ser la dentición, fase que puede ayudarle a superar con palos para mascar específicos para cachorros.
El aburrimiento puede ser un gran problema para los perros jóvenes y, si no se les mantiene activos, se encargarán personalmente de poner su energía en algo que les divierta y que seguro a usted no le entretendrá tanto. Dejarlos solos durante mucho tiempo no es una buena idea si piensa en toda la energía que derrochan a su edad. Los perros, especialmente los cachorros, necesitan hacer ejercicio y estar acompañados de forma habitual.

Algunos perros se comportan de forma destructiva incluso en presencia o cerca de sus dueños, y casi siempre es para buscar atención, hasta una regañina es para ellos un signo de atención.

Piense en cómo dosificar la energía de su perro con ejercicios físicos y mentales apropiados y asegúrese de dejarle muchos juguetes cuando esté solo.

Algunos perros se ponen nerviosos o se asustan cuando están solos y esto puede hacerles morder o romper cosas. Recuerde que no lo hace por maldad, sino porque está nervioso y castigarlo puede ser contraproducente, ya que le pondrá aún más nervioso la próxima vez que esté esperando a que usted vuelva y solo hará que su conducta sea aún peor para olvidar sus nervios. En este caso, se recomienda consultar a su veterinario.

Una fase pasajera

No castigue nunca a su perro una vez ya realizada la travesura, puesto que difícilmente asociará el castigo con lo que haya hecho y esto afectará negativamente a la confianza que tiene en usted. 

Por suerte para la mayoría de dueños y perros, este período y la conducta que lleva asociada pasa con la madurez del perro y cuando este adopta su papel como miembro de la familia; entonces será cuando se manifieste el comportamiento adulto esperado. 

Garantice siempre el bienestar de su perro


Tiene que permanecer atento al bienestar de su perro en todo momento, asegurándose de que la ingesta de alimentos es la adecuada para su crecimiento y aumentando los niveles de ejercicio. Pronto tendrá que plantearse cambiar a una dieta adecuada para adultos, por lo que se recomienda visitar su tienda especializada para comprobar los alimentos de calidad superior que puede ofrecerle, comparando las etiquetas del que será el próximo alimento de su perro. No olvide que su veterinario es una fuente fiable para conocer las necesidades alimenticias específicas de su perro, así que no olvide consultarle la próxima vez que lo visite.